bien!».
El Diablo se enojó y respondió:
«Si el hombre te ganó, fue por tu propia culpa: ¡no entiendes tu oficio! Si los campesinos, y sus mujeres después de ellos, le toman el gusto a esa clase de cosas, se habrá acabado todo para nosotros. ¡El asunto no puede quedarse así! Vuelve ahora mismo —le dijo— y arregla las cosas. Si en tres años no vencieses a ese campesino, ¡haré que te sumerjan en agua bendita!».
El diablillo estaba asustado. Regresó corriendo a la tierra, pensando en cómo podría redimir su falta. Pensó y pensó, y al fin dio con un buen plan.
Se convirtió en un jornalero y fue a tomar servicio con el pobre campesino.
- El primer año aconsejó al campesino que sembrara trigo en un lugar pantanoso.
- El campesino siguió su consejo y sembró en el pantano.
- El año resultó ser muy seco y las cosechas de los demás campesinos quedaron calcinadas por el sol, pero el trigo del pobre campesino creció espeso, alto y lleno de espigas.
- No solo tuvo grano suficiente para todo el año, sino que además le sobró mucho.
Al año siguiente, el diablillo le aconsejó al campesino que sembrara en la colina; y resultó ser un verano lluvioso. El trigo de los demás quedó aplastado y podrido, y las espigas no se llenaron; pero la cosecha del campesino, allá arriba en la colina, fue magnífica. Le sobró más grano que antes, de modo que no sabía qué hacer con tanto.