—«Conoced la Verdad y seréis libres», dijo Pánfilo. «Cristo otorga la plena libertad al instante; la enseñanza terrenal jamás la concederá. Adiós».
Y Pánfilo se marchó con su hijo.
El juicio fue público, y Julio vio allí a Pánfilo mientras él y otros cristianos se llevaban los cuerpos de los mártires. Lo vio, pero como temía a las autoridades, no se acercó a él ni lo invitó a su casa.