CodalSearch this book — or all of Codal…⌘K
nydus/Short FictionPublic
Página 1988 de 2434
Table of Contents

Work, Death, and Sickness

El tiempo pasó, y de nuevo Dios vino a ver cómo vivían los hombres y si ahora eran felices.

Pero los encontró viviendo peor que antes. Trabajaban juntos (cosa que no podían evitar), pero no todos juntos, ya que estaban divididos en pequeños grupos. Y cada grupo trataba de arrebatarle el trabajo a los otros grupos, y se estorbaban mutuamente, malgastando tiempo y fuerzas en sus luchas, de modo que a todos les iba mal.

Al ver que tampoco esto estaba bien, Dios decidió disponer las cosas de modo que el hombre no supiera la hora de su muerte, sino que pudiera morir en cualquier momento; y se lo anunció.

—Sabiendo que cada uno de ellos puede morir en cualquier momento —pensó Dios—, no estropearán las horas de vida que se les han concedido aferrándose a ganancias que pueden durar tan poco tiempo.

Pero resultó ser de otra manera. Cuando Dios volvió para ver cómo vivía la gente, vio que su vida era tan mala como siempre.

Los más fuertes, aprovechándose de que los hombres podían morir en cualquier momento, subyugaron a los más débiles, matando a unos y amenazando a otros con la muerte.

Y sucedió que los más fuertes y sus descendientes no trabajaban, y padecían el hastío de la ociosidad, mientras que los más débiles tenían que trabajar por encima de sus fuerzas y sufrían por la falta de descanso.

Ambos bandos se temían y se odiaban mutuamente. Y la vida del hombre se volvió aún más infeliz.

Visto todo esto, Dios, para enmendar las cosas, decidió valerse de un último medio; envió toda clase de enfermedades entre los hombres.

1988