y caes en las manos de un hombre. Frecuentemente te asustas y corres, sin saber hacia dónde, y a toda velocidad te precipitas por una colina empinada, y te matas. No tenemos descanso. Todo el mal proviene del terror”.
Entonces el Ermitaño dijo:
“No por hambre, no por amor, no por rabia, no por terror son todos nuestros sufrimientos, sino que de nuestros cuerpos proviene todo el mal en el mundo. De ellos provienen el hambre, y el amor, y la rabia, y el terror”.
El lobo y los cazadores
Un Lobo devoró a una oveja. Los Cazadores atraparon al Lobo y comenzaron a golpearlo. El Lobo dijo:
—En vano me pegas: no es culpa mía que sea gris; Dios me ha hecho así.