La irritación de su padre resultó contagiosa. Perdiendo todo control sobre sí misma y sollozando de rabia, se comportó con la mayor impertinencia con su padre, tachándolo de tirano y tacaño.
Luego ella le pidió perdón. Él dijo que no le importaba lo que ella había dicho; pero ella vio claramente que estaba ofendido y que en su corazón no la perdonaba. No se sintió inclinado a contarle a Mahin lo de su disputa con su padre; en cuanto a su hermana, era muy fría con Lisa, ya que estaba celosa del amor que Mahin le tenía.
“Debo confesarme ante Dios”, se dijo.
Como todo esto sucedió en Cuaresma, se decidió a ayunar en preparación para la comunión, y a revelarle todos sus pensamientos al padre confesor, pidiéndole consejo sobre lo que debía decidir para el futuro.
A poca distancia de su villa se hallaba un monasterio, donde vivía un viejo monje que se habías ganado una gran reputación por su vida santa, por sus sermones y profecías, así como por las milagrosas curaciones que se le atribuían.
The monk had received a letter from Lisa’s father announcing the visit of his daughter, and telling him in what a state of excitement the young girl was.
He also expressed the hope in that letter that the monk would influence her in the right way, urging her not to depart from the golden mean, and to live like a good Christian without trying to upset the present conditions of her life.
El monje recibió a Lisa después de haber visto a muchas otras personas, y estando muy cansado, comenzó por recomendarle con calma que fuera modesta y que se sometiera a sus actuales condiciones de vida y a sus padres.