perfectamente. Al hacerse monje, demostraba desprecio por todo lo que a los demás les parecía más importante y a él mismo le había parecido mientras estuvo en el servicio, y ahora ascendía a una altura desde la cual podía mirar desde arriba a aquellos a quienes antes envidiaba. … Pero no solo esto, como suponía su hermana Varvára, influyó en él. Había también en ella algo más: un sentimiento religioso sincero que Varvára desconocía, el cual se entrelazaba con el sentimiento de orgullo y el deseo de preeminencia, y lo guiaba. Su desengaño con María, a quien había considerado de una pureza angelical, y su sentimiento de ofensa eran tan intensos que lo llevaron a la desesperación, y la desesperación lo condujo, ¿a qué? A Dios, a su fe de la infancia que jamás se había destruido en él.
Table of Contents
I
1893