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nydus/Short FictionPublic
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II

Lo único que sabía, y de lo que estaba seguro, era de que su malvada mujer había sido la causa de todas sus desgracias. Le resultaba extraño y doloroso recordar lo que había sido antaño; y cuando lo recordaba, también la recordaba a ella —a quien consideraba la causa de todo el mal que había sufrido durante estos diecisiete años— y la odiaba.

Después de aquella noche en que apaleó a su mujer, había ido a ver al terrateniente cuyo bosque estaba a la venta, pero no tuvo éxito: el bosque ya había sido vendido. Así que regresó a Moscú y allí le dio por beber. Antes de esto solía beber de vez en cuando, pero ahora bebió durante quince días seguidos.

Cuando volvió en sí, fue hacia el sur a comprar ganado. Su compra resultó desafortunada y perdió dinero. Fue de nuevo, pero perdió por segunda vez; y en un año sus tres mil rublos se habían reducido a veinticinco, y se vio obligado a trabajar para un patrón en vez de ser su propio amo.

A partir de entonces bebió cada vez más a menudo. Durante un año vivió como ayudante de un tratante de ganado, pero tuvo una borrachera estando de viaje y el tratante lo despidió. Luego, por medio de un amigo, consiguió un puesto de dependiente en una tienda de vinos y licores, pero tampoco duró mucho allí, pues sus cuentas se enredaron y fue despedido. La vergüenza y la ira le impidieron regresar a casa.

—¡Que vivan sin mí! Quizá el muchacho tampoco sea mío —pensó.

Las cosas fueron de mal en peor. No podía vivir sin beber y ya no conseguía empleo como oficinista, sino únicamente como arriero de ganado. Al final, nadie lo contrataba ni siquiera para eso.

Cuanto más desdichada se volvía su propia situación, más la culpaba a ella, y más ardía en su interior la furia contra ella.

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