matarse unos a otros, y aquellos que se dedican a condenar a la gente al exilio, a la prisión, a los trabajos forzados o a la horca—todos los Ministros y sus ayudantes están plenamente convencidos de que los samovares, las ovejas, el lino y los terneros arrebatados a los mendigos se destinan a su mejor uso al producir vodka (que envenena al pueblo), armas para matar hombres, la erección comarcas penitenciarias y calabozos, y, entre otras cosas, en pagarles a ellos y a sus ayudantes los sueldos que necesitan para amueblar salones, comprar vestidos para sus mujeres, y para los viajes y diversiones que emprenden como descanso tras cumplir con sus arduas labores en pro del bienestar de las masas toscas e ingratas.
Table of Contents
Tercer Día
2268