He was naturally opposed to all demonstration, but this impetuous love moved him, and he often submitted to her petting. He remembered also how sweet it was to caress her. To remember all this, when that sweet child had become what she now was, a creature of whom he could not think without loathing.
También recordó la época en que ella se iba convirtiendo en mujer, y la extraña sensación de temor y enojo que experimentó al percatarse de que los hombres la consideraban una mujer. Pensó en su amor celoso cuando ella se acercó a él con coquetería, vestida para un baile, sabiendo que era bonita. Temía las miradas apasionadas que recaían sobre ella, las cuales no solo no comprendía, sino que celebraba.
«Sí —pensó—, ¡esa superstición de la pureza de la mujer! Todo lo contrario, no conocen la vergüenza; carecen de este sentido».
Recordaba cómo, de un modo que le resultaba totalmente inexplicable, ella había rechazado a dos muy buenos pretendientes. Se había ido sintiendo cada vez más fascinada por su propio éxito en el torbellino de diversiones en el que vivía.
Pero este éxito no podía durar mucho. Pasó un año, luego dos, luego tres. Era una figura familiar, hermosa, pero su primera juventud había quedado atrás y se había convertido de algún modo en parte del mobiliario del salón de baile. Mijaíl Ivánovich recordaba cómo se había dado cuenta de que ella iba camino de quedarse solterona y deseaba para ella una sola cosa. Tenía que casarla lo antes posible, quizás no tan bien como se habría podido arreglar antes, pero aun así con un partido respetable.
Pero le parecía que ella se había comportado con un orgullo que rozaba la insolencia. Al recordarlo, su cólera se encendía con cada vez más fiereza