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nydus/Short FictionPublic
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Conclusión

por campesinos que tienen muy poca tierra, braceros y obreros—, son propietarias de esclavos ahora. Hoy en día, nobles, comerciantes, funcionarios, fabricantes, profesores, maestros, autores, músicos, pintores, campesinos ricos, sirvientes de hombres ricos, artesanos bien pagados, electricistas, mecánicos, etc., son todos propietarios de esclavos de los campesinos que tienen tierra insuficiente y de los obreros sin cualificación que —aparentemente como resultado de las más variadas causas, pero en realidad como resultado de una sola causa (la apropiación de la tierra por parte de los terratenientes)— se ven obligados a dar su trabajo y hasta sus vidas a aquellos que poseen las ventajas que la tierra ofrece. > Estas dos razones —que la nueva esclavitud es menos evidente que la antigua, y que los nuevos propietarios de esclavos son mucho más numerosos que los antiguos— explican el hecho de que los propietarios de esclavos de nuestros días no vean ni admitan la crueldad y la criminalidad de su posición, y no se

Los esclavistas de nuestros días no solo no admiten que su posición sea criminal, ni intentan escapar de ella, sino que están totalmente seguros de que la propiedad de la tierra es una institución necesaria, esencial para el orden social, y que la desgraciada condición de las clases trabajadoras —que no pueden dejar de notar— se debe a las más variadas causas, pero ciertamente no al reconocimiento del derecho de ciertas personas a poseer tierra como propiedad privada.

Esta opinión sobre la propiedad de la tierra y sobre las causas de la deplorable condición de los trabajadores está tan arraigada en todos los principales países del mundo cristiano —Francia, Inglaterra, Alemania, América, etc.— que, salvo muy raras excepciones, a sus hombres públicos jamás se les ocurre buscar en la dirección correcta la causa de la mísera situación de los trabajadores.

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