Patron Minette
I
Minas y mineros
Todas las sociedades humanas tienen lo que en el argot teatral se llama «un tercer piso bajo».
El suelo social está en todas partes socavado, a veces para bien, a veces para mal. Estas obras están superpuestas unas a otras. Hay minas superiores y minas inferiores. Hay una parte superior y una parte inferior en este subsuelo oscuro, que a veces cede bajo la civilización y que nuestra indiferencia y desatención pisan con los pies.
La Enciclopedia, en el siglo pasado, fue una mina casi a cielo abierto. Las sombras, esos sombríos incubadores del cristianismo primitivo, solo esperaban la oportunidad de provocar una explosión bajo los Césares e inundar el género humano de luz. Porque en las sombras sagradas yace una luz latente. Los volcanes están llenos de una sombra capaz de fulgurar. Toda forma comienza siendo noche. Las catacumbas, en las que se celebró la primera misa, no eran solo el sótano de Roma, eran las bóvedas del mundo.
Debajo de la construcción social, esa maravilla complicada de estructura, hay excavaciones de toda especie. * Existe la mina religiosa, la mina filosófica, la mina económica, la mina revolucionaria. * Tal o cual piqueta con la idea, tal pica