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nydus/Les MisérablesPublic
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Libro VIII

dos de los rincones, un par de jergones indescriptibles; toda la luz provenía de una ventana abuhardillada de cuatro cristales, cubierta de telarañas. A través de esta abertura penetraba apenas la luz suficiente para hacer que el rostro de un hombre pareciera el de un fantasma. Las paredes tenían un aspecto leproso y estaban cubiertas de grietas y cicatrices, como un rostro desfigurado por alguna horrible enfermedad; una humedad repulsiva exudaba de ellas. En ellas se alcanzaban a distinguir dibujos obscenos esbozados burdamente con carbón.

The chamber which Marius occupied had a dilapidated brick pavement; this one was neither tiled nor planked; its inhabitants stepped directly on the antique plaster of the hovel, which had grown black under the long-continued pressure of feet.

Upon this uneven floor, where the dirt seemed to be fairly incrusted, and which possessed but one virginity, that of the broom, were capriciously grouped constellations of old shoes, socks, and repulsive rags; however, this room had a fireplace, so it was let for forty francs a year.

There was every sort of thing in that fireplace, a brazier, a pot, broken boards, rags suspended from nails, a birdcage, ashes, and even a little fire. Two brands were smouldering there in a melancholy way.

Una cosa que aumentaba aún más los horrores de esta buhardilla era que era grande. Tenía salientes y ángulos y agujeros negros, faldones de tejado, huecos y promontorios. De ahí rincones horribles e insondables donde parecía que debían de ocultarse arañas del tamaño del puño, cochinillas tan grandes como el pie y tal vez incluso —¡quién sabe?— algunos seres humanos monstruosos.

Uno de los jergones estaba cerca de la puerta, el otro cerca de la ventana. Un extremo de cada uno tocaba la chimenea y estaba frente a Marius. En

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