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nydus/Les MisérablesPublic
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Libro I. Unas cuantas páginas de historia

Todos los goces para unos, todas las privaciones para los demás, es decir, para el pueblo; privilegio, excepción, monopolio, feudalismo, nacidos del propio trabajo. Una situación falsa y peligrosa, que sacia el poder público o la miseria privada, que hunde las raíces del Estado en los sufrimientos del individuo. Una grandeza mal constituida en la cual se combinan todos los elementos materiales y en la que no entra ningún elemento moral.

El comunismo y la ley agraria creen que resuelven el segundo problema. Se equivocan. Su división mata la producción.

La partición igualitaria abole la emulación y, por consiguiente, el trabajo. Es una partición hecha por el carnicero, que mata aquello que divide.

Por lo tanto, es imposible detenerse en estas pretendidas soluciones. Matar la riqueza no es lo mismo que dividirla.

Los dos problemas exigen ser resueltos juntos, para ser bien resueltos. Los dos problemas deben combinarse y hacerse uno solo.

Resuelve solo el primero de los dos problemas; tú serás Venecia, tú serás Inglaterra.

Tendrás, como Venecia, un poder artificial, o, como Inglaterra, un poder material; serás el rico malvado.

Morirás por un acto de violencia, como murió Venecia, o por bancarrota, como caerá Inglaterra.

Y el mundo dejará morir y caer todo lo que es meramente egoísmo, todo lo que no representa para el género humano ni una virtud ni una idea.

Se comprende bien aquí que, por las palabras Venecia, Inglaterra, designamos no a los pueblos, sino a las estructuras sociales; las oligarquías superpuestas a las naciones, y no a las naciones mismas.

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