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nydus/Les MisérablesPublic
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Libro III. La alcantarilla y sus sorpresas

El agua se filtraba en ciertos estratos subyacentes, que eran particularmente friables; el camino de herradura, que era de losas de piedra, como en las antiguas alcantarillas, o de cemento sobre hormigón, como en las nuevas galerías, al no tener ya un cimiento, cedió. Un pliegue en un pavimento de esta clase significa una grieta, significa un derrumbe. El armazón se desmoronaba en cierta longitud. Esta hendidura, el hiato de un abismo de cieno, era llamado un fontis en la jerga especial. ¿Qué es un fontis? Son las arenas movedizas de la orilla del mar encontradas repentinamente bajo la superficie de la tierra; es la playa del Mont Saint-Michel en una alcantarilla. El suelo empapado está como en estado de fusión; todas sus moléculas se encuentran en suspensión en un medio blando; no es tierra y no es agua. La profundidad a veces es muy grande. Nada puede ser más formidable que semejante encuentro. Si el agua predomina, la muerte es rápida, el hombre es tragado; si la tierra predomina, la muerte es lenta.

¿Puede alguien imaginarse semejante muerte?

Si ser tragado por la tierra es terrible a la orilla del mar, ¿qué será en una cloaca?

En vez del aire libre, la plena luz del día, el horizonte claro, esos vastos sonidos, esas nubes libres de donde llueve la vida, en vez de esas barcas divisadas a lo distancia, de esa esperanza bajo todas las formas posibles, de transeúntes probables, de socorro posible hasta el último momento⁠—en vez de todo esto, la sordera, la ceguera, una bóveda negra, el interior de una tumba ya preparada, ¡la muerte en el fango bajo una tapadera!

¡Lenta asfixia por la inmundicia, una caja de piedra donde la asfixia abre su garra en el fango y te agarra por la garganta; fetidez mezclada con el estertor de la muerte; légamo en vez de la playa, sulfuro de hidrógeno en lugar del huracán, estiércol en vez del océano!

¡Y gritar, y rechinar los dientes, y retorcerse, y luchar, y agonizar, con esa enorme ciudad que no sabe nada de todo ello, por encima de la cabeza!

1992