Jerga
I
Origen
Pigritia es una palabra terrible.
Da a luz a todo un mundo, la pègre, léase «el robo», y a un infierno, la pègrenne, léase «el hambre».
Por tanto, la ociosidad es la madre.
Tiene un hijo, el robo, y una hija, el hambre.
¿En dónde nos encontramos en este momento? En el país de la jerga.
¿Qué es el argot? Es al mismo tiempo una nación y un dialecto; es el robo en sus dos especies: pueblo y lengua.
Cuando, hace treinta y cuatro años, el narrador de esta grave y sombriza historia introdujo en una obra escrita con el mismo fin que esta a un ladrón que hablaba argot, se levantaron el asombro y el clamor.—«¡Cómo! ¡Qué! ¡Argot! Pero ¡si el argot es horrible! ¡Es el lenguaje de las prisiones, de las galeras, de los presidiarios, de todo lo más abominable de la sociedad!», etc., etc.
Jamás hemos entendido este tipo de objeciones.
Desde entonces, habiendo representado dos poderosos novelistas —uno de los cuales es un profundo observador del corazón humano y el otro, un intrépido amigo del pueblo, Balzac y Eugène Sue— a sus rufianes