Jean Valjean había ido a la barricada con el propósito de vengarse. Había llegado tarde. Probablemente sabía que Javert era prisionero allí. La venganza corsa ha penetrado en ciertos estratos inferiores y se ha convertido allí en ley; es tan simple que no asombra a las almas apenas vueltas hacia el bien; y esos corazones están constituidos de tal modo que un criminal, que va por el camino del arrepentimiento, puede ser escrupuloso en materia de robos y escaso de escrúpulos en materia de venganza. Jean Valjean había matado a Javert. Al menos, eso parecía evidente.
Esta era la última pregunta, sin duda; pero a ella no hubo respuesta. Marius sintió esta pregunta como unas tenazas. ¿Cómo había llegado a