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nydus/Les MisérablesPublic
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I La superficie de la pregunta

solo legan al alzamiento su lodo. Danton contra Luis XIV es insurrección; Hébert contra Danton es revuelta.

De donde resulta que si la insurrección en determinados casos puede ser, como dice Lafayette, el más sagrado de los deberes, un alzamiento puede ser el más fatal de los crímenes.

También hay una diferencia en la intensidad del calor; la insurrección es a menudo un volcán, la revuelta es a menudo solo un fuego de paja.

La revuelta, como hemos dicho, se encuentra a veces entre los que están en el poder. Polignac es un revoltoso; Camille Desmoulins es uno de los gobernantes.

La insurrección es a veces resurrección.

La solución de todo por medio del sufragio universal siendo un hecho absolutamente moderno, y toda la historia anterior a este hecho estando, durante un espacio de cuatro años mil, llena de derecho violado y del sufrimiento de los pueblos, cada época de la historia trae consigo aquella protesta de la cual es capaz.

Bajo los Césares no hubo insurrección, pero estuvo Juvenal.

El facit indignatio sustituye a los Gracos.

Bajo los Césares, existe el destierro a Siena; existe también el hombre de los Annales. No hablamos del inmenso destierro de Patmos, que por su parte también abruma al mundo real con una protesta en nombre del mundo ideal, que hace de su visión una sátira enorme y arroja sobre Roma-Nínive, sobre Roma-Babilonia, sobre Roma-Sodoma, el reflejo llameante del Apocalipsis. Juan sobre su roca es la esfinge sobre su pedestal; podemos comprenderlo, es judío, y es hebreo; pero el hombre que escribe los Annales es de la raza latina, digengamos mejor que es romano.

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