había prestado tan poca atención que, la tarde anterior, había tropezado con las muchachas Jondrette en el bulevar sin reconocerlas, pues evidentemente habían sido ellas, y con gran dificultad la que acababa de entrar en su habitación le había despertado, a pesar del disgusto y la piedad, un vago recuerdo de habérsela encontrado en otra parte.
Ahora lo veía todo claro. Comprendió que su vecino Jondrette, en su miseria, ejercía la industria de especular con la caridad de las personas benévolas, que conseguía direcciones y que escribía con nombres supuestos a personas a quienes juzgaba ricas y compasivas, cartas que sus hijas entregaban a su propio riesgo y peligro, pues este padre había llegado a tal extremo, que arriesgaba a sus hijas; jugaba una partida con el destino y las utilizaba a ellas como apuesta.
Marius comprendió que probablemente, a juzgar por su huida de la víspera, por su estado de ahogo, por su terror y por las palabras de germanía que había oído por casualidad, estos seres desafortunados ejercían una profesión de una tristeza inexplicable, y que el resultado de todo aquello era, en medio de la sociedad humana tal como está constituida hoy, dos seres miserables que no eran ni niñas ni mujeres, una especie de monstruos impuros e inocentes producidos por la miseria.
Sad creatures, without name, or sex, or age, to whom neither good nor evil were any longer possible, and who, on emerging from childhood, have already nothing in this world, neither liberty, nor virtue, nor responsibility. Souls which blossomed out yesterday, and are faded today, like those flowers let fall in the streets, which are soiled with every sort of mire, while waiting for some wheel to crush them. Nevertheless, while Marius bent a pained and astonished gaze on her, the young girl was wandering back and forth in the garret with the audacity of a spectre. She kicked about, without troubling herself as to her nakedness. Occasionally her chemise, which was untied and torn, fell