IV
Una aparición a Marius
Algunos días después de esta visita de un «espíritu» al señor Mabeuf, una mañana —era un lunes, el día en que Marius le pidió prestada la moneda de cien sueldos a Courfeyrac para Thénardier—, Marius se había metido esta moneda en el bolsillo y, antes de llevarla a la oficina del escribano, había salido «a dar un pequeño paseo», con la esperanza de que esto lo hiciera trabajar a su regreso. Sin embargo, siempre le pasaba lo mismo. Apenas se levantaba, se sentaba ante un libro y una hoja de papel para garabatear alguna traducción; su tarea en aquella época consistía en verter al francés una célebre disputa entre alemanes, la controversia de Gans y Savigny; tomaba a Savigny, tomaba a Gans, leía cuatro líneas, intentaba