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nydus/Les MisérablesPublic
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I. La Caribdis del arrabal San Antonio y la Escila

las primeras razas humanas contemplaban con terror el paso de la hidra ante sus ojos, resoplando sobre las aguas, el dragón que vomitaba llamas, el grifo que era el monstruo del aire y que volaba con alas de águila y garras de tigre; bestias temibles que estaban por encima del hombre. El hombre, sin embargo, tendió sus trampas, consagradas por la inteligencia, y acabó por vencer a esos monstruos. Hemos vencido a la hidra, y se llama locomotora; estamos a punto de vencer al grifo, ya lo sujetamos, y se llama globo. El día en que esta tarea prometeica se cumpla, y cuando el hombre haya yugulado definitivamente a su voluntad la triple Quimera de la antigüedad, la hidra, el dragón y el grifo, será dueño del agua, del fuego y del aire, y será para el resto de la creación animada lo que los antiguos dioses fueron en otro tiempo para él. ¡Valor y adelante! Ciudadanos, ¿adónde vamos? * A la ciencia convertida en gobierno, a la fuerza de las cosas convertida en la única fuerza pública, a la ley natural que lleva en sí misma su sanción y su pena y se promulga por la evidencia, a una aurora de verdad que corresponda a una aurora del día. * Avanzamos hacia la unión de los pueblos; avanzamos hacia la unidad del hombre. * No más ficciones; no más parásitos. Lo real gobernado por lo verdadero, he ahí la meta. La civilización celebrará sus asambleas en la cumbre de Europa y, más adelante, en el centro de los continentes, en un gran parlamento de la inteligencia. Algo similar ya se ha visto. Los anfictiones tenían dos sesiones al año, una en Delfos, sede de los dioses, la otra en las Termópilas, lugar de los héroes. Europa tendrá sus anfictiones; el globo tendrá sus anfictiones. Francia lleva este porvenir sublime en su seno. Esta es la gestación del siglo diecinueve. Lo que Grecia esbozó es digno de ser terminado por Francia. Escuchadme, tú, Feuilly, artesano valiente, hombre del pueblo. Te venero. Sí, tú ves claramente el porvenir, sí, tienes

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