frac, y todas las mujeres con joyas sobre sus carnes desnudas, volvieron toda su atención con ávida curiosidad hacia el escenario. Natásha también empezó a mirar.
IX
El piso del escenario consistía en tablas lisas, a los lados había cartón pintado que representaba árboles, y al fondo se extendía una tela sobre tableros. En el centro del escenario estaban sentadas unas muchachas con corpiños rojos y faldas blancas. Una muchacha muy gorda, con un vestido de seda blanca, se sentaba aparte en un banco bajo, al cuyo respaldo había pegado un trozo de cartón verde. Todas cantaron algo. Cuando hubieron terminado su canción, la muchacha de vestimenta blanca se acercó a la concha del apuntador y un hombre con ajustados pantalones de seda sobre sus piernas gruesas, y que sostenía un penacho y una daga, se le