peón, y dos peones son siempre más fuertes que uno, mientras que en la guerra un batallón es a veces más fuerte que una división y a veces más débil que una compañía. La fuerza relativa de los cuerpos de tropas jamás puede ser conocida por nadie. Créame —continuó—, si las cosas dependieran de las disposiciones tomadas por el estado mayor, yo estaría allí tomando disposiciones, pero en vez de eso tengo el honor de servir aquí en el regimiento con estos caballeros, y considero que de nosotros dependerá la batalla de mañana y no de aquellos otros.… El éxito nunca depende, y jamás dependerá, de la posición, ni del equipo, ni siquiera del número, y menos que nada de la posición.
—¿Pero en qué, entonces?
—Sobre el sentimiento que hay en mí y en él —señaló a Timojin— y en