“Buena salud …”
“Es un largo, muy largo camino. A mi tierra natal …”
Zherkóv tocó a su caballo con las espuelas; este corcoveó emocionado de un pie a otro sin saber con cuál empezar, luego se calmó, pasó al galope junto a la compañía y alcanzó el carruaje, sin dejar de llevar el compás de la canción.
III
Al regresar de la revista, Kutúzov llevó al general austriaco a su despacho y, llamando a su ayudante, pidió unos papeles relativos al estado de las tropas a su llegada y las cartas que habían llegado del archiduque Fernando, que estaba al mando del ejército de vanguardia. El príncipe Andréi Bolkónski entró en la habitación con los papeles requeridos. Kutúzov y el miembro austriaco del Hofkriegsrath estaban sentados a la mesa sobre la cual había