en Preussisch-Eylau y, cuando se unió al ejército en campaña en la segunda mitad de la misma, fue adscrito a la división de Plátov.
La división de Plátov operaba independientemente del ejército principal. Varias veces, algunos destacamentos del regimiento de Pávlograd habían intercambiado disparos con el enemigo, habían hecho prisioneros y una vez incluso habían capturado los carruajes del mariscal Oudinot. En abril, los pávlogradenses permanecieron acuartelados inmóviles durante algunas semanas cerca de una aldea alemana totalmente arruinada y desierta.
Había comenzado el deshielo, hacía frío y barro, el hielo del río se rompió y los caminos se volvieron intransitables.
Durante días no se habían distribuido ni provisiones para los hombres ni forraje para los caballos. Como no podían llegar transportes, los hombres se dispersaron por las aldeas abandonadas y desiertas en busca de patatas, pero apenas encontraron algunas.
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