concluiré será digna de mi pueblo, de vosotros y de
XIV
A las cinco de la mañana aún estaba bastante oscuro. Las tropas del centro, las reservas y el flanco derecho de Bagration aún no se habían movido, pero en el flanco izquierdo las columnas de infantería, caballería y artillería, que debían ser las primeras en descender las alturas para atacar el flanco derecho francés y empujarlo hacia las montañas de Bohemia según el plan, ya estaban en pie y agitadas.
El humo de las hogueras, a las que arrojaban todo lo superfluo, hacía escocer los ojos. Hacía frío y estaba oscuro. Los oficiales bebían té a toda prisa y desayunaban; los soldados, mascando bizcocho y zapateando para entrar en calor, se agrupaban en torno a las fogueras y echaban a las llamas los restos de cobertizos, sillas, mesas, ruedas, tinas