contra el reducto y se alinearán con el resto de las fuerzas. Todo esto debe hacerse en buen orden ( le tout se fera avec ordre et méthode ) conservando en la medida de lo posible tropas en reserva. El campamento imperial cerca de Mozhaisk, 6 de septiembre de 1812.
Estas disposiciones, muy oscuras y confusas si uno se permite contemplar las órdenes sin el asombro religioso que despertaba su genio, se referían a las instrucciones de Napoleón para abordar cuatro puntos: cuatro órdenes diferentes. Ninguna de ellas fue, ni podía ser, llevada a cabo.
En la disposición se dice primeramente que las baterías colocadas en el lugar elegido por Napoleón, con los cañones de Pernetti y Fouché, que debían alinearse con ellos, 102 cañones en total, debían abrir fuego y lanzar una lluvia de obuses sobre las flechas y reductos rusos. Esto no pudo hacerse, ya que desde los puntos seleccionados por Napoleón los proyectiles no alcanzaban las posiciones rusas, y aquellos 102 cañones dispararon al aire hasta que el comandante más próximo, contrariamente a las instrucciones de Napoleón, los avanzó.
La segunda orden era que Poniatowski, avanzando hacia el pueblo por el bosque, debía rodear el flanco izquierdo ruso. Esto no pudo hacerse ni se hizo, porque Poniatowski, al avanzar hacia el pueblo a través del bosque, se encontró allí con Túchkov, que le cerraba el paso, y no pudo ni logró rodear la posición rusa.
La tercera orden era: el general Campan avanzará por el bosque para tomar la primera fortificación. La división del general Campan no tomó la primera fortificación, sino que fue rechazada, pues al salir del bosque tuvo que reorganizarse bajo fuego de metralla, de lo