duelo? Que eres un imbécil, que vous êtes un sot, pero eso ya lo sabía todo el mundo. ¿Cuál será el resultado? Que seré el hazmerreír de todo Moscú, que todos dirán que tú, borracho y sin saber lo que hacías, retaste sin motivo a un hombre al que tienes celos”. Elèn alzó la voz y se fue excitando cada vez más: “¡Un hombre que te supera en todos los aspectos…!”.
—Mmm… Mmm… —gruñó Pierre, frunciendo el ceño sin mirarla y sin mover un solo músculo.
“¿Y cómo pudiste creer que era mi amante? ¿Por qué? ¿Porque me gusta su compañía? Si fueras más inteligente y más agradable, preferiría la tuya”.
—No me hables… te lo ruego —murmuró Pierre con voz ronca.
—¿Por qué no voy a hablar? Puedo hablar como me plazca, y te digo