CodalSearch this book — or all of Codal…⌘K
nydus/War and PeacePublic
Página 1864 de 2701
Table of Contents

I. Continuidad absoluta del movimiento

frecuentes silencios y todos sintieron que ya no quedaba nada más que decir.

Durante una de estas pausas, Kutúzov suspiró profundamente como si se dispusiera a hablar. Todos lo miraron.

—Bien, caballeros, veo que soy yo quien va a tener que pagar los platos rotos —dijo, y levantándose lentamente, se acercó a la mesa.

—Caballeros, he escuchado sus opiniones. Algunos de ustedes no estarán de acuerdo conmigo. Pero yo —hizo una pausa—, por la autoridad que me confieren mi soberano y mi patria, ordeno la retirada.

Después de aquello, los generales empezaron a dispersarse con la solemnidad y el circunspecto silencio de quienes se marchan después de un funeral.

Algunos de los generales, en voz baja y en un tono muy diferente al con que habían hablado durante el consejo, le comunicaron algo a su comandante en jefe.

Malásha, a

1864