ocupaban de susurrarse algo alegre y misterioso la una a la otra.
X
El ejército francés se desvaneció a un ritmo uniforme de progresión matemática; y aquel cruce de la Beresina, sobre el que tanto se ha escrito, fue tan solo una etapa intermedia en su destrucción, y en absoluto el episodio decisivo de la campaña. Si tanto se ha escrito y se sigue escribiendo sobre la Beresina, por parte de los franceses se debe únicamente a que en el puente roto sobre aquel río las calamidades que su ejército venía padeciendo se concentraron de repente y en un solo instante en un espectáculo trágico que quedó grabado en todas las memorias, y por parte de los rusos simplemente a que en San Petersburgo —lejos del teatro de operaciones— se había concebido un plan (de nuevo uno de los de Pfuel) para atrapar