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nydus/War and PeacePublic
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1812: Parte I

perdieron su encanto para él y a menudo pensaba en ella. Pero nunca pensaba en ella como había pensado en todas las jóvenes, sin excepción, a las que había conocido en sociedad, ni como había pensado durante mucho tiempo, y en una época con éxtasis, en Sónya. Se había figurado a cada una de aquellas jóvenes como lo hace casi todo joven de buen corazón, es decir, como una posible esposa, adaptándola en su imaginación a todas las condiciones de la vida conyugal: una bata blanca, su esposa en la mesa del té, el carruaje de su esposa, los críos, Mamá y Papá, las relaciones de ellos con ella, y así sucesivamente; y estas imágenes del futuro le habían proporcionado placer. Pero con la princesa Márya, con quien intentaban comprometerle, nunca podía imaginarse nada de la futura vida conyugal. Si lo intentaba, sus imágenes parecían incongruentes y falsas. Eso le daba miedo.

VII

La terrible noticia de la batalla de Borodinó, de nuestras bajas entre muertos y heridos, y la noticia aún más espantosa de la pérdida de Moscú llegaron a Vorónezh a mediados de septiembre.

La princesa Márya, al enterarse de la herida de su hermano solo por la Gaceta y sin tener noticias concretas de él, se dispuso (según oyó Nikoláy, pues él no había vuelto a verla en persona) a partir en busca del príncipe Andréy.

Cuando recibió la noticia de la batalla de Borodinó y el abandono de Moscú, a Rostóv no lo abatió la desesperación, la ira, el deseo de venganza ni ningún sentimiento de esa índole, sino que de pronto todo en Vorónezh le pareció soso y tedioso, y experimentó un sentimiento indefinido

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