es consciente de ella sino como libre.
Tú dices: No soy libre. Pero he levantado mi mano y la he dejado caer. Todo el mundo comprende que esta respuesta ilógica es una demostración irrefutable de libertad.
Esa respuesta es la expresión de una conciencia que no está sujeta a la razón.
Si la conciencia de la libertad no fuera una fuente separada e independiente de autoconciencia, estaría sujeta al razonamiento y a la experiencia, pero de hecho tal sujeción no existe y es concebirla es imposible.
Una serie de experimentos y razonamientos le demuestra a todo hombre que él, como objeto de observación, está sujeto a ciertas leyes, y el hombre se somete a ellas y nunca se resiste a las leyes de la gravedad o de la impermeabilidad una vez que se ha familiarizado con ellas. Pero esa misma serie de experimentos y razonamientos