del palacio.
Al día siguiente, el ejército emprendió su campaña, y hasta la misma batalla de Austerlitz, Borís no pudo volver a ver ni al príncipe Andréi ni a Dolgorúkov, y permaneció un tiempo con el regimiento de Izmáylov.
X
Al amanecer del dieciséis de noviembre, el escuadrón de Denísov, en el que servía Nikoláy Rostóv y que formaba parte del destacamento del príncipe Bagratión, salió del lugar donde había pasado la noche, avanzando en combate según lo acordado, y tras pasar por detrás de otras columnas durante una media legua corta, se detuvo en el camino real.
Rostóv vio pasar a los cosacos y luego al primer y segundo escuadrones de húsares, a los batallones de infantería y a la artillería, que siguieron adelante, y después a los generales Bagratión y Dolgorúkov con sus ayudantes.
Todo el miedo anterior a