día después de haber sido recibido en la Logia, Pierre estaba sentado en su casa leyendo un libro e intentando comprender el significado del Cuadrado, uno de cuyos lados simbolizaba a Dios, otro las cosas morales, un tercero las cosas físicas y el cuarto una combinación de ellas. De vez en cuando su atención se apartaba del libro y del Cuadrado y formaba en su imaginación un nuevo plan de vida. La tarde anterior, en la Logia, había oído que un rumor sobre su duelo había llegado a los oídos del Emperador y que sería más prudente que abandonara Petersburgo. Pierre se proponía ir a sus propiedades en el sur y ocuparse allí del bienestar de sus siervos. Estaba planeando gozosamente esta nueva vida, cuando el príncipe Vasíli entró repentinamente en la habitación.
—Querido amigo, ¿qué has estado haciendo