que hice la pregunta. Ha pasado el tiempo que no pude retener, el brazo que levanté entonces ya no es el mismo que el brazo que ahora me abstengo de levantar, ni el aire en el que lo levanté es el mismo que ahora me rodea. El instante en que se hizo el primer movimiento es irrevocable, y en ese instante solo pude hacer un movimiento, y cualquier movimiento que haya hecho habría sido el único. El hecho de que no haya levantado mi brazo un momento después no prueba que hubiera podido abstenerme de levantarlo entonces. Y puesto que solo pude hacer un movimiento en ese único instante de tiempo, este no podría haber sido ningún otro. Para imaginarla como libre, es necesario imaginarla en el presente, en el límite entre el pasado y el futuro—es decir, fuera del tiempo, lo cual es
(3) Por mucho que aumente la dificultad de comprender las causas, jamás llegamos a la concepción de una libertad completa, es decir, de una ausencia de causa. Por inaccesible que nos pueda ser la causa de la manifestación de la voluntad en cualquier acción, propia o ajena, la primera exigencia de la razón es la presuposición y búsqueda de una causa, pues sin causa ningún fenómeno es concebible. Alzo mi brazo para realizar un acto independientemente de cualquier causa, pero mi deseo de realizar un acto sin causa es la causa de mi acción.
Pero aun si —imaginando a un hombre totalmente exento de toda influencia, que examine solo su acción momentánea en el presente, no evocada por ninguna causa— hubiéramos de admitir un residuo de inevitabilidad infinitesimalmente pequeño, equivalente a cero, ni aun así habríamos llegado al concepto de la completa libertad en el hombre,