a vuestro cuidado hasta que nuestros esfuerzos hayan rechazado a los enemigos de nuestra Patria, o hasta que haya perecido el último guerrero en nuestras valientes filas. De esto deducirá que tiene usted todo el derecho a tranquilizar a los habitantes de Smolénsk, pues aquellos defendidos por dos ejércitos tan valientes pueden tener la seguridad de la victoria. > > (Instrucciones de Barclay de Tolly al barón Asch, gobernador civil
La gente deambulaba ansiosa por las calles.
Carretas cargadas hasta el tope de utensilios domésticos, sillas y alacenas no paraban de salir por los portones de los patios y de avanzar por las calles. Había carretas cargadas paradas junto a la casa de Ferapóntov, y las mujeres sollozaban y se lamentaban al despedirse. Un perro guardián pequeño corría de un lado a otro ladrando frente a los caballos ya atados.
Alpátych