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nydus/War and PeacePublic
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1812: Parte I

a expresar sus sentimientos, que discutían por entonces la situación de Rusia, introducían involuntariamente en su conversación un matiz de fingimiento y falsedad o una inútil condena y cólera dirigidas contra personas acusadas de acciones de las que nadie podía ser culpable. En los acontecimientos históricos es de aplicación especial la norma que prohíbe comer del fruto del Árbol de la Ciencia. Solo la acción inconsciente da fruto, y quien desempeña un papel en un acontecimiento histórico jamás comprende su significado. Si intenta comprenderlo, sus esfuerzos son infructuosos.

Cuanto más de cerca participaba un hombre en los acontecimientos que entonces tenían lugar en Rusia, menos comprendía su significado.

En Petersburgo y en las provincias alejadas de Moscú, señoras y caballeros con uniforme de milicia lloraban por Rusia y su antigua capital, y hablaban de sacrificio propio y cosas por el estilo; pero en el ejército que se retiraba más allá de Moscú se hablaba y se pensaba poco en Moscú, y al divisar sus ruinas incendiadas nadie juró vengarse de los franceses, sino que pensaban en su próxima paga, en sus próximos alojamientos, en la cantinera Matriona y en asuntos semejantes.

Como la guerra le había sorprendido en servicio activo, Nikoláy Rostóv participó de forma estrecha y prolongada en la defensa de su país, pero lo hizo sin afectación, sin ningún propósito de abnegación, y por ello contemplaba lo que ocurría en Rusia sin desesperación y sin devanarse sombríamente los sesos por ello. Si le hubieran preguntado qué pensaba sobre el estado de Rusia, habría dicho que no era asunto suyo pensar en eso, que para eso estaban Kutúzov y otros, pero que había oído que los regimientos iban a

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